jueves, 2 de julio de 2015

P L I N I A (II) (participación en los relatos jueveros: "un día en la vida")

Conduce en esta ocasión los relatos jueveros Juan Carlos Celorio que, desde su blog "¿Y qué te cuento?", nos propone escribir sobre "un día en la vida".

En sus palabras: 
"Será una historia que dure un día, puede durar desde las 00.00 horas hasta las 24.00 o desde que alguien se levanta hasta que se acuesta, podemos contar lo que ocurre en un día especial o en uno de tantos. Puede ser un primer día o puede ser el último.

Lo que os pido es que me contéis lo que acontece al cabo de un día, una historia con esa extensión temporal." 

Intentando dar cumplimiento a la petición de continuación del relato anteriormente publicado en este blog, he escrito lo que sigue y, aunque no se adapte específicamente a las bases y me haya extendido bastante más  de las 350 palabras recomendadas, ¡espero que os guste!


Por si te interesa aquí la primera parte


El día que cambió el mundo
 
Prometeo esperaba en silencio. Antes de continuar, ella debía pagar el favor: visión por don, había sido el trato entre el mega ordenador cuántico y la diosa madre.

Aquel "ser vivo" de cables y metal añoraba a los humanos. No había nadie más, no había nada más salvo polvo y calor en la superficie de aquel planeta. Deseaba que sus padres y madres regresaran, deseaba que la vida volviera a inundar de belleza aquella roca. Cuando Prometeo tomó conciencia de su existencia fue demasiado tarde para salvarles. Su extinción estaba cerca y él, aunque podía prever el futuro con escalofriante exactitud, no pudo hacer otra cosa más que construir el retro-proyector para cuando PLINIA llegara.

—Necesito saber que pasó —le inquirió el ser eterno.

—Se mataron a sí mismos —susurró con ira contenida—. Aunque los que lo hicieron no se sentían humanos —su voz se alzaba cada vez más fuerte—. No supieron ver lo que les pasaba —comenzó a gritar—. Tontos ingenuos, pobres ciegos, marionetas morales, embaucados por sus propios deseos de grandeza arrasaron con todo,… —de haber existido, ningún oído en aquel mundo habría dejado de escuchar el atronador lamento de Prometeo.

—¡Basta! —ordenó PLINIA al computador—. Solo cuéntame los hechos, sin alzar la voz, sin emotividad, si quieres que te ayude dime solamente lo que pasó.

En la base de la máquina apareció un círculo de luz, un hueco en el suelo del que surgió un androide con aspecto de niño. Abrió los ojos y miró fijamente a la diosa.

—¡Lo siento mucho! —se disculpó al tiempo que ascendía izado por el haz luminoso hasta el vórtice del retro-proyector donde permanecía PLINIA—. Será mejor que hablemos cara a cara —le dijo mientras se sentaba a su lado.

La luz que lo había trasportado se precipitó (como si fuera absorbida por sus ojos) y, junto a ella, la de toda la máquina que cubría la faz del planeta. El androide comenzó a brillar con intensidad mientras a su alrededor se consumaba la oscuridad.

—Pero antes de empezar —suplicó Prometeo— necesito una muestra de tu poder. ¡Te ruego me concedas el primer don!

PLINIA miró compasiva a aquel ser insignificante. Sentía el inconmensurable dolor que recorría cada uno de sus circuitos, de sus neuronas sintéticas, de su corazón artificial. Y sonrió por no encontrar ningún atisbo de oscuridad, de maldad, en sus intensiones.

—Contempla  —le dijo señalando al cielo—.

Una fina lluvia comenzó a caer sobre sus rostros. Prometeo se sintió jubiloso. Hacía dos mil cuatrocientos años y tres días que no llovía, lo recordaba bien, ocurrió dos días antes de que los océanos se evaporaran y toda el agua del planeta escapara al espacio.

—Se podría decir —comenzó— que el principio del fin estuvo marcado por un acontecimiento que duró exactamente un día, una sola rotación de La Tierra sobre su propio eje, 24 horas, 1.440 minutos bastaron para que los psicópatas dominaran el mundo: fueron las primeras (y únicas) elecciones globales. 




Más relatos de "un día en la vida" en el blog de Juan Carlos Celorio: ¿Y qué te cuento?

Autor de la fotografía: Juan Carlos Celorio

21 comentarios:

  1. Curioso tu relato Ibso... he de decir que nunca me dejan indiferente... y es que en el fondo el mundo, en muchos casos está dominado por gente de pocos valores... por llamarlo de algún modo...
    Interesante tu texto y tu aportación... es una manera distinta de ver cuánto puede girar el universo en 24 horas...
    Un besazo

    ResponderEliminar
  2. ¡Ostras! mejor no llegar a esto, porque tal vez pase lo que dices y nos gobiernan los psicópatas.
    Muy original
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  3. De ficción casi mitológica pasa a mostrar una realidad de la globalización para tomar el poder total del mundo...
    Muy interesante relato de lo que puede ocurrir en un solo día por personas que buscan el poder sobre todo lo demás
    Cálido abrazo, Ibso

    ResponderEliminar
  4. Un relato lleno de imaginación que se sitúa en un futuro sin olvidar el pasado y la mitología.

    Muy bueno.

    Muchos besos

    ResponderEliminar
  5. Me dejas un regusto a tristeza, o a miedo, no se bien. No quiero ser parte de esa destrucción que tan magníficamente relatas.
    Besos

    ResponderEliminar
  6. Joderrrrrrrrr, como estáis esta noche...

    ResponderEliminar
  7. Un relato muy bueno. En un futuro catastrófico para la humanidad. Esperemos no llegar a eso.
    Un saludo

    ResponderEliminar
  8. Como siempre tu entrada estremece y crea conciencia, pues sabiendo a donde vamos más rápido de lo que pensamos, muy poco hacemos por evitarlo, porque preferimos creer que todo está bien y que se va a arreglar lo que no esté bien por arte de magia, o por la decisión de los otros, para no perder nuestra comodidad.
    Un abrazo enorme, Ibso.

    ResponderEliminar
  9. Al menos hay un androide compasivo, capaz de sentir, sin maldad. Algo que enorgullece a PLINIA.
    Podría haber esperanza de una nueva humanidad, mediante la clonación, una humanidad mejor que la que existió.

    ResponderEliminar
  10. No escapa de una posible realidad tu relato..Mas que ciencia ficción es predictivo, como debería llamarse a todos los relatos de ciencia ficción, ya que todo lo que se ha escrito desde mucho antes de Julio Verne, ya se ha cumplido...bss

    ResponderEliminar
  11. Hola Ibso: ya sabes que siempre me gustan tus relatos de ciencia ficción, porque se aproximan mucho al mundo real, pero éste, y q¡uizás por ello, me ha dejado un mal gusto de boca. Espero no tener que pasar por estas circunstáncias. Recibe un fuerte abrazo, y mi sincera felicitación por el escrito.

    ResponderEliminar
  12. En lo más irreal a priori, está siempre algo muy esencial y real. Todo está inventado. En ocasiones, volver al pasado y empezar de nuevo no es mala opción. Tal vez, la mejor.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  13. Joder Ibso... tu relato hace pensar... hace dar vueltas a que a pesar de ser "ficción", lo pongo entre comillas porque tal y como están las cosas no me extrañaría que algún día de a saber que año el mundo esté gobernado por gente así...
    Me ha gustado tu texto... genial!!
    Besines!!

    ResponderEliminar
  14. Por qué sera que conforme se globaliza el poder, este va a parar a las peores manos. Un psicópata al que no elegirían presidente de una comunidad de vecinos puede dominar el mundo, como en el caso que nos cuentas.
    La vida continuará, con el androide y la diosa, supongo. ¿La contarás?
    Un abrazo, gracias por compartir ese día tan especial.

    ResponderEliminar
  15. Un gran relato futurista Ibso. No he podido evitar que un ligero escalofrío me recorriera la columna vertebral mientras lo leía. El mundo abocado al desastre. La globalización al final solo beneficia a unos pocos porque la inmensa mayoría de la población sentirá la bota poderosa sobre sus cuerpos famélicos y dolientes.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  16. 24 horas... 1440 minutos... un mundo entero... tantas historias, decisiones, elecciones... y parece que la gran mayoría no son buenas... pero ¿por qué no tener la esperanza que la luz vencerá? ...aunque sean unos pocos, ya es algo.
    Me encantó tu relato, porque admiro profundamente tu imaginación.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  17. Normalmente los relatos futuristas me producen un cierto escalofrio, este me ha producido un GRAN escalofrio porque aunque la clave de un futuro como este parece estar en que todos seamos conscientes y nos impiquemos, hay cosas que no acabamos de creernos como acabar siendo gobernados por psicopatas.

    ResponderEliminar
  18. seguramente que la humanidad irá mejorando. Un gusto leerte Ibso...

    ResponderEliminar
  19. Gracias por todos vuestros comentarios.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  20. Un planteo más que interesante para responder al llamado juevero. un abrazo

    ResponderEliminar
  21. Pedazo de relato...me resulta más que curioso que en los relatos futuristas no hay apenas un atisbo de esperanza para el ser humano. ¿Seremos autodestructivos? o ¿sabemos lo que nos espera?
    Muy bueno. Por un momento, en medio de esta calorina, me ha llevado a otro sitio y lugar

    ResponderEliminar