viernes, 26 de noviembre de 2010

La segunda agresión: la más dolorosa y la que cuesta más curar.

Dos niños se peleaban al salir del colegio. El más fuerte golpeaba al más pequeño sin que nadie lo evitara. A su alrededor, los demás niños miraban e incluso animaban al mayor para que siguiera con su violencia injustificada.

-¿Porqué me pegas si yo no te he hecho nada?- decía el pequeñín entre lágrimas.

-Por que puedo y me da la gana.

Cuando el maltratador se aburrió de golpear a su victima la dejó tirada en el suelo, dolorido, sollozando. Los demás niños se marcharon, solo quedaron un par de compañeros para llevarlo a casa. Durante el camino, cuando el niño golpeado recuperó un poco las fuerzas paró sus pasos y se encaró a "sus amigos".

-No hace falta que me acompañéis, es más, es mejor que no volváis a dirigirme la palabra.

Los dos niños se miraron extrañados y le dijeron:

-Así nos pagas nuestra ayuda. Eres un desagradecido.

-No necesito vuestra ayuda cuando mi cuerpo esta dolorido por los golpes, estos sanarán. Pero los golpes que vosotros me habéis dado no se me curaran jamás, porque vosotros me habéis maltratado el alma. Necesitaba vuestra ayuda para defenderme del que quería pegarme y no hicisteis nada, él me maltrató la primera vez, vosotros me maltratáis una segunda.

Soy maltratador por omisión de ayuda...y seguiré siéndolo mientras siga habiendo VIOLENCIA en este mundo.

La VIOLENCIA es siempre VIOLENCIA. No es mayor, no es diferente, no es más mala una que otra, por poner un adjetivo detrás.

Estos videos están dedicados a los que tienen el coraje de defender hasta el último aliento y con todas las consecuencias a los débiles, porque LA VIOLENCIA es una cuestión de poder, y el poder es más fácil ejercerlo con los que no pueden o no saben defenderse.


miércoles, 24 de noviembre de 2010

El coleccionista de sueños (I)

Elizabeth limpiaba la casa del Sr. Guerra sin la prisa habitual, hoy podía entretenerse charlando más que de costumbre. Su hijo tenía excursión con el colegio y no regresaba hasta las seis.

-¡Ahhh...chissssss!.


-¡Salud Elizabeth!, ¿no estarás otra ves con la alergia?, ¿verdad?.

-No lo creo Sr. Guerra, seguramente es un poco de resfriado que he pillado en ese cuartucho al que mi casero llama piso seminuevo.

-Ten cuidado con esa caja, ya sabes que es mágica- le sonrió con un guiño de ojo- y llámame Jonay que no soy tan viejo y nos conocemos desde hace tiempo.

D. Jonay vivía solo, no se le conocía familia, ni se sabía si algún día la tuvo. Era un hombre afable, hablador y que casi siempre estaba de buen humor. Tenía una pequeña tienda de víveres en el barrio de la que apenas sacaba para cubrir gastos y de la que, por supuesto, no vivía. Se rumoreaba que se había prejubilado siendo un alto cargo de uno de los bancos más importantes del país, con una paga tan elevada que no necesitaba trabajar y le daba, incluso, para tener asistenta de hogar.


Elizabeth conocía bien aquella caja. Estaba llena de cuartillas, algunas dentro de sobres dorados y, al fondo, un sobre negro cerrado. En una ocasión se le cayo cuando D. Jonay no estaba en casa, todo se había desparramado por el suelo. Sintió curiosidad y leyó algunas. Desde aquel día entre ambos se estableció un juego no declarado de complicidades en torno a aquel objeto y a su contenido.


-Usted es muy mayor para creer en la magia Sr. Guerra, perdón, Jonay.


-La magia no está en los objetos, está en personas como tú, mi querida Elizabeth.

D. Jonay cogió la caja de cartón y se aproximó a Elizabeth

-Siéntate por favor, tenemos que hablar.

Cogió el sobre negro del final y lo abrió, extrajo una cuartilla como las demás y se la entregó a su asistenta.

-Sé que siempre quisiste leerla. Tú formas parte de esto. Este fue el origen de esta afición que tengo y que me ha salvado la vida.

Elizabeth, sorprendida, cogió la cuartilla y la leyó.

-Es... un sueño, como las demás. Pero, ¿de quién?, ¿y por qué está en un sobre negro y no dorado?.

Jonay se había puesto serio de repente. Con voz temblorosa respondió:

-Porque a esta persona no podré ayudarla, está muerta. ¡Yo la maté!.



DESPERTAR


El Sr. Guerra era uno de los directivos más importantes del banco. Se decía de él que era frío como un témpano de hielo, su ambición sin medida y su falta de escrúpulos lo habían llevado hasta donde estaba y no permitiría que nada ni nadie se interpusiesen en su camino. Se encargaba, entre otras cosas, de los expedientes de desahucio más complicados o que nadie quería.


Para describir su crueldad, los compañeros y subordinados solían contar la historia de una anciana a la que echo de su casa. Contaban que al morir su marido la pobre señora se había quedado con una mísera paga que apenas le alcazaba para comer. Por desgracia, aún debía al banco más de dos años de hipoteca de la casa donde había vivido toda su vida. Al no poder pagar las cuotas fue a hablar con Guerra.

-Sra. Adela debe usted pagar o perderá la casa. ¿No tiene nadie que le pueda prestar el dinero?

-Tenga compasión, no puedo dejar esa casa. Mi hijo no conoce otra dirección, si me echan no sabrá donde encontrarme. El es lo único que me queda pero no sé donde está. Tengo que quedarme, tengo que esperarle en esa casa.

-No entiendo bien lo que me dice Sra. Adela pero si no paga en dos semanas, deberemos proceder al desahucio de su casa para subastarla y recuperar nuestro dinero. Le recomiendo que busque un lugar donde quedarse.

-Sr. Guerra, mi paga no me da más que para comer a duras penas, no puedo permitirme el lujo de vivir en alquiler. Apiádese de mí, ayúdeme.

-No puedo hacer nada Sra. Adela. Vaya a asuntos sociales, seguro que ellos podrán ayudarla.

La señora Adela, de 70 años, se quedó en la calle dos semanas después, sin que nadie hiciese nada, sin esperanzas. Su peores pesadillas se hicieron realidad. La angustia de saber que el único vinculo que le quedaba con su hijo había desaparecido la llevó a la depresión. Sobrevivió unos pocos meses, comiendo en comedores de asistencia de Cáritas y durmiendo, cuando tenía suerte, en una cama del asilo. Murió en la calle, con la primera nevada de aquel año.



MORIR

D. Jonay fue adoptado. Sus primeros años de vida los pasó en un orfanato. Tuvo suerte, contaba ya con cinco años de edad cuando una pareja mayor que no podía tener hijos se fijó en él. Eran buena gente, humildes trabajadores que luchaban por salir adelante cada día y querían compartir lo que les quedaba de vida con un hijo al que dar todo su amor y enseñar sus valores.

Pero desde siempre tuvo curiosidad por saber quienes fueron sus padres biológicos. Después de muchas dudas contrató un detective para que los buscara. Tras varias semanas de indagaciones el investigador entregó el informe a D. Jonay.

-Lo siento, Sr. Guerra, me temo que su madre biológica murió el año pasado. En el informe tiene todos los detalles.

Jonay leyó el informe del detective. Su progenitora fue una madre soltera que vino a trabajar a la gran ciudad desde su pueblito. Aquí conoció a un desalmado del que se enamoró y la dejó embarazada. Este sujeto al enterarse la abandonó. Ella, sin trabajo, sin recursos y con solo 18 años no vio más salida que dar su hijo en adopción. Años más tarde conoció a su marido, la vida mejoró, tenía trabajo y habían comprado una casita. Intentó recuperar a su hijo pero ya era tarde, lo habían adoptado y el orfanato tenía prohibido dar los datos de los padres adoptivos. Solo pudo dar sus datos y su domicilio para incluirlos en el expediente, por si su hijo algún día trataba de buscarla.

Al Sr. Guerra le sonaba el nombre de aquella mujer y al leer la dirección que figuraba en el expediente del orfanato, y que al detective le había costado un buen soborno obtener, cayó en la cuenta.


Delante de aquel desconocido, el todopoderoso Sr. Guerra se desplomó en su sillón de cuero negro. Sus ojos se llenaron de lágrimas y el dolor rompió en mil pedazos su ego y sus sueños de grandeza: su madre era la Sra. Adela, aquella mujer a la que había desahuciado hacía un año.
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La segunda parte sigue aquí: "El coleccionista de sueños (y II)"

Foto: Flores de Mayo. Cabildo Insular de Gran Canaria.
http://www.grancanaria.com/patronato_turismo/28215.0.html#contenido

sábado, 13 de noviembre de 2010

Diálogos con: La muerte

-Quizás esta sea la conversación más difícil que he tenido

-Eres tú quien me llamó en tu imaginación, ¿por qué lo hiciste?

-Porque creo que todos debemos hablar contigo, aunque sea, al menos, una sola ves en nuestra vida. Te imaginaba de otra manera.

-Ya, seguro que más huesuda y con una horrible capa negra. Pues no, engordé, visto con ropa de colores y me dejo crecer el pelo. Y para nada necesito ese trasto de la guadaña.

-La verdad es que estas mejor así, antes dabas bastante miedo. ¿Por qué te tememos tanto?.

-No lo sé. Yo soy parte de la existencia. Nacer y morir son hechos naturales, que forman parte de cada ser vivo. Pero no todos me temen, hay unos pocos que me comprenden. Creo que tiene que ver con saber vivir, aprovechar los escasos instantes del camino para dejar huellas profundas que perdurarán mucho tiempo después de yo visitarles.

-Ahora que me fijo, pareces algo triste.

-Mi trabajo es duro. A veces tengo que visitar a seres que empiezan a vivir, a otros que no aprendieron a amar, a muchos que aún tienen sueños por cumplir, a algunos que son el sustento de sus familias,...están a los que se les deja morir...No, mi trabajo no es fácil. Y además muchos me culpan del dolor que les produzco cuando me llevo a uno de sus seres queridos.

-¿Qué hay después de ti?

-No lo sé, y si lo supiera tampoco sería relevante. No debéis obsesionaros conmigo o con lo que habrá después de mí. Hay que vivir, lo mejor que se pueda, lo más plenamente posible...porque nadie sabe cuando yo iré a visitarlos.


El Gaucho Santillán
-"Pero, al menos, dime como es que eliges. ¿Como decides a quien visitar?. ¿Como es eso?"-


-"No decido. Hay algo que me supera. Que està mas allà de mì. Èse, es quien decide"-

-"¿Pero que motivos te da?, debe tener alguna razòn"-

-"Ninguno. Es un enigma. ¿Te preguntaste, acaso, por què has nacido tù, en tu casa, y no cualquier otro?. Pues pregùntatelo. Tambien es decisiòn suya."-

-"¿Por què vine? ¿Por que debo irme? Me lo pregunto cada segundo!"-

-"Pero no hallaràs respuesta. Por lo menos, no aquì. Y si alguien, pretende explicarte los designios de quien decide, no le creas. No hay intermediarios, entre èl, y tù"-

Susuros de Pensamiento
- ¿ Podría pedirte un favor? 

_ Si está en mis manos , no dudes que intentaré poner todo de mi parte. Adelante , pídelo.

_ El día que vengas a buscarme , me gustaría que fuera rápido , sencillo ,sin mucho dolor , como un soplo cálido entre mis labios y dejando de regalo una sonrisa para aquellos que me apreciaron.

María
- ¿Díme cómo puedo entender ahora el por qué mis padres no me hicieron comprender desde mi niñez que tú, o sea, la muerte, formabas parte de la vida, y en cambio, lo que hacían era alejarme de todo lo relacionado contigo?

- Porque todo lo relacionado con la muerte es tabú, haciendo ver que es algo oscuro, y que no se debe hablar de ella, intentando esconderlo, cuando en realidad, la muerte forma parte de la vida, y de ella deberían hablar todos como si fuera amiga, y para nada enemiga, porque es el fin de la vida pero el comienzo de la paz y el descanso.

Jose Vte. 
-Pero ¿porque tiene que haber muerte si es tan dolorosa y triste?


-Porque todo debe de tener un fin para que haya un principio y vuelva a brotar de nuevo la vida, es un ciclo.

Mar Solana
-Es que yo... todavía no entiendo los ciclos y por qué tú debes aparecer en ellos...

-Bueno... no siempre aparezco en persona. A veces, simplemente, algo en vuestras vidas "debe morir" para dar paso a algo nuevo...


-¿Quieres decir qué durante nuestra vida morimos varias veces?


-Sí, además es deseable que suceda porque así es como evolucionáis. Cuando yo aparezco, digamos que se cierra el ciclo o la etapa más grande del camino... Después vienen otras en planos más etéreos y por último, es en los planos más espirituales donde gestáis o preparáis una "nueva vida" o volver a la Tierra...


-¡Vaya con la muerte, sí hasta me habla de nueva vida o reencarnación!


-¿No es eso lo que os trae de cabeza cuando penséis en mí? Recuerdo a un gran sabio y maestro espiritual, Gurdjieff, cuando llegó su momento, me dijo:


"Para vivir verdaderamente es necesario renacer, para renacer es imprescindible "morir" y para "morir" es imprescindible DESPERTAR".

Jabo
-Usted es necesaria, porque no hay vida sin muerte, porque es algo inherente a nuestra existencia.

Nacemos, crecemos, nos desarrollamos y morimos, para dejar paso a una nueva vida.
Es duro decirlo, pero sin usted, no habría renovación.
Pero renueveme tarde, por favor.


Felicitat
-Qué es lo que te hace diferente a la vida?



-En realidad, nada me tendría que hacer diferente, pero cuando nacemos todavía no somos conscientes de la vida, cuando tememos morir, ya nos hemos concienciado en la vida, y no nos queremos separar porque es algo que nos gusta. En cambio, la incerteza, es algo que nos da miedo, y ese miedo consciente, es el que nos hace diferentes. Poque el hecho de nacer, es realmente también un sufrimiento, una incerteza de vida.


Loli
-Sabes Muerte?Ahora me das menos miedo e incluso me caes bien.

Y es que lo desconocido nos da miedo,pero ahora gracias a esta conversación te veo de diferente forma.

Pedro Ojeda Escudero
-No existes, como nosotros después de la vida.

Cornelivs
-Tu mejor aliado es nuestro orgullo


-Explicate mejor


-Si, no tienes tanto poder como crees. Tu mejor aliado es nuestro orgullo: no aceptamos que hemos de terminar, no aceptamos que todo lo que tiene principio tiene fin.

-¡Que sabras tu, vulgar humano!

-No te tememos a ti: le tememos a nuestra propia finitud. Eso es lo que creo; y NO lo aceptamos por nuestro orgullo.
 
-...

Nota:
Este es un post abierto. Me explico: todo comentario que se haga del mismo, si se mantiene el formato de diálogo se insertará en el propio post como continuación del mismo. Como se aprecia es un diálogo en el que seguramente todos tendremos algo que aportar. No hay ninguna pretensión a priori, solo es un ejercicio de reflexión que os propongo.

Como no me gusta imponer nada, si el comentario no es en forma de diálogo, tampoco pasa nada, cualquier opinión, sugerencia, punto de vista, etc, siempre es bienvenido.

Foto: Ancantilados de Teno. Cabildo Insular de Tenerife.